La reconstrucción con tejido propio del paciente es lo
que denominamos reconstrucción con tejido autólogo. Este tejido lleva su propia
circulación y es lo que llamamos colgajo.
En general, los tejidos que se utilizan para la reconstrucción
mamaria provienen del abdomen o de la espalda del paciente. Utilizan piel,
grasa y músculo de acuerdo a lo que se requiera.
Este tipo de procedimiento son más complejos, requieren
de mayor tiempo de recuperación y dejan cicatrices en los sitios donde se toma
el tejido para la reconstrucción.
Cuando el tejido que se utiliza para la reconstrucción
proviene del abdomen, por lo general, no es necesario utilizar implantes para
recrear la forma ni el tamaño del seno. Cuando el tejido que se utiliza para la
reconstrucción proviene de la espalda, se requiere del uso de implantes para
recrear el volumen del seno.
La ventaja del uso de colgajos es que se están utilizando
tejidos sanos en el sitio a reconstruir, se lleva piel para reemplazar la piel
que se requiera sacrificar en la mastectomía, y mejora las condiciones de
tejido en caso de haber recibido radioterapia.
Como este tipo de cirugías son más complejas se requiere
que el paciente en caso que tenga enfermedades asociadas, como hipertensión o
diabetes, estás deben estar adecuadamente controladas. Además, se debe evitar
cualquier factor externo que pueda afectar la circulación de los tejidos, como
el cigarrillo, que idealmente debe suspenderse antes de realizar alguna de
estas intervenciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario